Amigo opositor/a: antes de que puedas hacerte una idea erronea sobre lo que está escrito aquí, quiero aclararte que lo que vas a leer es mi opinión. No tiene porqué ser la tuya. Los datos aportados son una mezcla de experiencias de muchos opositores anteriores, esto no significa que si sigues a pies juntillas estas recomendaciones vayas a aprobar, tampoco significa que si no las sigues vayas a suspender. Cualquiera que se haya examinado alguna vez sabe que estudiar mucho no siempre es garantía de éxito, pero lo que garantiza el fracaso es el abandono de la disciplina de estudio. Aclarado esto vamos a empezar con los consejos y cuestiones para afrontar con éxito unas oposiciones:
¿Me preparo oposiciones?
Lo primero que debes tener claro es que es muy importante estar seguro de lo que vas a hacer. Antes de decidir nada es de gran ayuda conocer exactamente en qué consiste el trabajo para el que pretendes opositar. La información necesaria la tienes en las páginas web de los organismos oficiales.
Busca bien y no confíes plenamente en lo que te diga "cualquiera". Trata de contrastar toda la información que recibas en los centros oficiales. Además es muy importante que tu familia y amigos te apoyen en tu decisión de opositar. No es nada recomendable que estés estudiando y tu madre (por ejemplo) te llame cada cuarto de hora para ver cómo estás. O que tu pareja insista en que lo acompañes al cine cada tarde cuando tú has decidido quedarte en casa preparándote para tu futuro empleo. Para evitar esto hay que explicar razonadamente a toda la familia lo que vais a hacer, también es importante que sepan cómo, cuándo y por qué, de esta manera serán de mucha ayuda para vosotros.
Parece una perogrullada, pero es importante comprobar que cumples los requisitos necesarios para poder presentarte. Por ejemplo, para ser Policía Local, los requisitos varían de una Comunidad Autónoma a otra.
¿Tengo que dejar de trabajar para estudiar?
Bien, esta pregunta se la hace casi todo el mundo que tiene un empleo, que por desgracia, en los últimos tiempos, parece que cada vez son menos. La respuesta depende, en primer lugar, de ti y de las ganas que tengas de ser funcionario, también depende del tiempo de que dispongas para poder estudiar, y de tus necesidades económicas. En principio, si tienes un trabajo a jornada completa, piensa en lo cansado que llegas a casa al terminar la jornada laboral. Has de tener en cuenta también que aunque al principio te vas a tomar el estudio con ganas, pasados unos meses el esfuerzo que tienes que realizar es mayor, porque mientras las primeras lecturas de los temas son interesantes, los repasos a esos mismos temas llegan a ser tediosos. Una buena idea es utilizar técnicas multimedia (combinando la lectura de los temarios, ver los videos explicativos y escuchar el tema mediante un MP3). Puedes encontrar alguna buena academia de oposiciones en internet que te ofrecen un sistema de estudio completo para preparar tu oposición.
¿Vale la pena apuntarse a una academia?
Esto es una cuestión muy personal. Hay gente que prefiere apuntarse a una academia física o bien una buena academia de internet que le ayude con la preparación de su oposición; otros prefieren comprar el temario y estudiarlo por su cuenta. Una tercera opción es hacerte los temas tú mismo: Para eso has de saber mucho y tener mucho tiempo libre (y no tener prisa para presentarse). Otra de perogrullo: Cuando empieces a estudiar, entérate bien de cuales son los temas que entran en la oposición, esta información, como toda la relativa al empleo público, la tienes en las páginas de los organismos oficiales.
¿Cuántas horas estudio cada día?
Cada situación es diferente, por eso eres tú mismo el que decide cuántas horas estás dispuesto a invertir en estudiar. La regla general es que cuantas menos horas dediques al día, más tiempo tardarás en prepararte bien los temas. Es conveniente establecer plazos de tiempo según lo extenso del temario y lo que quede hasta el examen. Pero atención: menos de dos horas al día es como si no hicieras nada; y más de diez es una barbaridad que puede pasar factura a tu salud (física y mental). Es importante saber cuándo debemos hacer una pausa. Científicamente, la concentración de una persona no aguanta más de cuarenta y cinco - cincuenta minutos. Así que, ni descansos cada treinta minutos, ni cinco horas seguidas estudiando. Tú eres el único responsable de tu comportamiento, no te engañes. Durante el periodo de tiempo en el que prepares los exámenes (seis meses, un año, un año y medio...) habrá más de un día en el que te encuentres espeso y no consigas recordar lo que acabas de leer: no desesperes, le pasa a todo el mundo. Para solucionarlo, nada mejor que dar un paseo relajante, ver la tele un rato o conversar con amigos para volver a tomar las riendas de tu mente. También es importante disponer cada día o cada dos días de una hora para practicar algún deporte. Para los menos aficionados, un paseo de cuarenta minutos al día será suficiente. De esta manera desconectarás un poco de los apuntes y será más agradable volver a ellos tras gastar energía.
Es básico reservar horas de estudio al repaso de temas, esto te ayudará a saber cómo estás estudiando y podrás cambiar el hábito de estudio si crees que no es el correcto, pero cuidado: no cambies demasiado porque sería perjudicial. Sólo cuando creas absolutamente necesario hacerlo. No te obsesiones con el tema.
¿Dónde estudiar: en casa o en la biblioteca?
Una vez que tenemos el temario y hemos decidido ir en serio a por nuestra plaza, debemos encontrar un lugar en el que nos sintamos cómodos y relajados.
Si no dispones de un lugar tranquilo en casa, o si compartimos nuestra vivienda con niños o con otras personas que pueden hacer ruido y/o distraernos del estudio, entonces es mejor acudir a la biblioteca. Aunque en general, si tu casa es silenciosa, será donde tengas más comodidades.
¿Cómo me entero de cuándo son los exámenes?
Esta pregunta es muy común en personas que no se han preparado nunca ninguna oposición. Recomiendo siempre que se reserve una tarde a la semana para buscar en Internet noticias sobre la oposición. También es buena idea mirar en las páginas de los sindicatos y en los foros de opositores, que además de información, ofrecen apoyo, aunque siempre teniendo en cuenta que estamos intentando conseguir las mismas plazas.
En internet podemos encontrar algunas páginas web específicas, por ejemplo Oposiciones-policia.es es perfecta para conocer las convocatorias de oposiciones a Policía Local. Puede suscribirte gratuitamente a su servicio de alertas y te avisan de las convocatorias en las ciudades o provincias que te interesen.
¿Qué actitud debo tener ?
La actitud mental es importantísima para afrontar una oposición. Tanto durante la fase de preparación como en el momento en que te vas a presentar a los exámenes.
Es normal que te surjan dudas. Ante cada duda, mírate al espejo y di en voz alta: "Si hay diez plazas, que se peleer por las otras nueve. Una de ellas es para mi. Porque YO lo valgo". Concéntrate y mantén una actitud tranquila. Disfruta del proceso. Disfruta incluso del exámen. Es tu último trámite antes de conseguir tu objetivo.
¿Y si suspendo?
Ante todo, no te rindas. A la próxima convocatoria tienes otra oportunidad. La próxima vez llevarás una gran ventaja a los demás opositores porque habrás acumulado experiencia. Además, ten en cuenta que si empiezas a trabajar como funcionario interino, siempre puedes ir acumulando puntos y la información de la que dispondrás es de primera mano. Se aprende más de los fracasos que del éxito, no lo olvides. A la próxima prepárate mejor y con más ganas.
Como dice aquel proverbio: Si te tumban seis veces, levántate siete.